
El Mero, a pesar de todo, es un río precioso. Si estuviese limpio hasta podríamos tener un coto de reo en Cambre ¿se imaginan?
Coger el coche, o el bus, en Cuatro Caminos e ir a riscar por detrás de El Temple. Sería factible, eso sí, limpiando uno de los cauces más destrozados, probablemente, de España.
Existe una plataforma para la defensa de la ría, luchando de manera ejemplar, denodadamente, en un esfuerzo enorme. Se les oye, pero no se les escucha, y es una pena, porque, una vez más, perdemos la oportunidad de recuperar, sino al 100%, a un nivel de salubridad aceptable un enclave fantástico, por ejemplo, para hacer una escuela de pesca, entre otras muchas cosas.
El Mero sigue bajando, los reos subiendo entre la porquería, todo más o menos igual que siempre. Galicia Calidade?