
Pero es de la cuadrilla, caña con caña y hombro con hombro... Y 1906 con 1906. Así que había que hacer un Louro con Louro. Allí nos fuimos y, como hay agua y somos lo que somos, a pescar nos hicimos. A la mar.
Coronamos a Juani como "sirena de las xardas" por su esbelta figura y enorme capacidad para pescar a las azuladas xardiñas al pie del Monte Louro, con la ría de jardín. No hay que ir muy lejos para estar bien.
Previamente tuvimos el gustazo de hacer algo fundamental antes de pescar, comer unos chuletones al estilo Piñeiro. Qué chef. Estoy por cambiar el Trueiro y hacerlo de cocina. Cada día me deja más alucinado. Me dejo en el tintero una foto de una tarta elaborada por el chef y la sirena que despertó admiración por el resultado final. Sois grandes.
¿Y yo? Pues yo, de socorrista, como en los viejos tiempos. Porque no hice nada más que comer, tocar la guitarra, beberme la brisa y un par de "embellecedores". Por si había que hacer algo yo fui de socorrista. Mis servicios no fueron requeridos en ningún momento, así que, de maravilla. Pero lo mejor de todo fue conocer a la familia. No me voy a extender y, como gusta la brevedad, sí diré que ahora lo entiendo todo. Impresionante. Era normal que Juan fuese como es.
Eskerrik asko, graciñas
P.D. Enhorabuena a los propietarios del establecimiento denominado XEIXO. Un local de hostelería que recomiendo por la calidad de su coctelería y, además, porque deben de estar donando dinero a alguna sociedad impulsora de la mezcla genética de los lobos y los hombres, o lobisome, vamos, porque la luna aún no estaba llena y allí había un paisano con una guitarra que aullaba que ni en el Libro de la Selva. Auuuuuuuuuu, lobo hombre en Louro. Auuuuuuuuu...