miércoles, 22 de junio de 2011
Oro en el Tambre
Días de pesca no planeados no salen como flores por estas fechas y, si surgen, hay que aprovecharlos. Como tengo un hermano mayor que no me lo merezco, ideó, arregló, precisó y combinó todos los elementos para poder pescar una noche y una mañana en las riberas del coto de Noia. No hubo mucha suerte. Los peces son pequeños, faltan los 'tramancos' de este río, pero lo que cuenta no es pescar, que alguno pillamos (y devolvimos), sino el camino que andas mientras lo intentas. Son días de cura para el alma. De on/off. Y llevábamos ajetreo. Allá, entre Os Mallos y O Marcaso se quedó.
Mención especial me dejo para la Pesqueira del Tambre. No conocía sus instalaciones 'superiores'. Lo son por altura y por calidad. Precioso, para ir con amigos, en pareja, con la familia, solo... Yo, mejor, con los míos, que encima tienen más arrestos que este menda y se levantan cuando los gallos aún están empezando a dormir para estar a las 'y trece' lanzando. Cuando lo permite la ley, vamos, pero sin perdonar un segundo. Pescadores de reo, de risco, de lusco e fusco, de Tambre. Unos minutos metido en el agua, charlando, mientras cae la noche, diez lances de risco con un amigo y una cerveza, después, valen el peso en oro del más grande de Catoria. Y es mucho oro. Todo el que reluce.
viernes, 8 de octubre de 2010
De Cambridge al Tambridge
Enhorabuena, un año más, por vuestro concurso y tesón para pelear por uno de los ríos, por tremendamente agredido, más complicados de defender en Galicia.
Yo también devuelvo los reos de 40 centímetros ('pa' os que collo).
Bruno Mera gana el Concurso 2010
http://www.miguelpesca.com/especiales%20noia%202010.htm
sábado, 18 de septiembre de 2010
Super Socastro en la hora cero
Dos pepinos de José Manuel Socastro, pepinazos, vamos, de uno de los mejores pescadores que la comarca padronesa ha dado. Ya tuvo su temporada grande de salmón hace un par de años y el reo no le falla nunca a la cita, como tampoco a Piñeiro, que sacó uno de más de dos kilos que devolvió al agua porque era viejo y puede más la ternura a determinadas edades. Moralejo también engañó a uno hace unos días, de porte y fuerza, como debe ser un reo, ¡qué digo reo! Un reazo. El que no da pie con bola soy yo, aunque me queda el desquite en el Mandeo y en el Ulla. Y ahí cae. Vamos si cae.
La hora cero de los pescadores de reo, que es la límite de las tablas facilitadas por la Xunta, no da tantos peces como antes, pero sigue siendo mágica. Tambre y Ulla así lo atestiguan. Veremos cómo responden en unos días Chelo y Ximonde . Si es que quieren, claro.